Legis CPMDEM ya no es solo un lector de leyes

Escrito por: José Luis Miralles Bono (tiempo de lectura: 9 ‘)

Hoy, 1 de septiembre, empieza el curso: la temporada de releer las instrucciones de inicio, de rehacer la PGA y de discutir en claustro quién aprueba qué y con qué plazo. Hace cuatro meses presenté aquí Legis CPMDEM, mi archivo legislativo de conservatorios. Desde entonces ha cambiado lo suficiente como para merecer una entrada nueva y no una nota al pie.

Y hoy, además, la aplicación hace sola una cosa que me apetece contar. Pero eso al final.

Si es la primera vez que lees sobre esto

Legis CPMDEM es un lector de la legislación que afecta a los Conservatorios Profesionales de Música y Danza y a las Escuelas de enseñanza artística de Música y Artes Escénicas de la Comunitat Valenciana. Es una web gratuita, sin registro y sin publicidad, que imita lo que hacen el DOGV y el BOE —texto de los artículos, análisis jurídico, versiones antiguas cuando una norma ha sido modificada por otra— pero acotado a lo que hace falta en un conservatorio, y añadiendo lo que a mí me faltaba: citas APA de una norma o de un apartado suelto, descarga en Markdown para seguir trabajando con IA, enlaces para compartir un artículo concreto por WhatsApp o correo, buscador con filtros, y un cuaderno de fragmentos donde ir guardando trozos de varias normas y sacarlos luego en PDF. Todo en castellano y en valenciano.

Y con una cosa que no está en los boletínes: circulares, instrucciones y manuales de Conselleria que no se publican nunca en el DOGV pero que los equipos directivos tenemos que cumplir igual.

El porqué del proyecto —y la historia de los archivos legislativos en PDF y en Prezi que hice antes de este— está en la entrada de abril. Aquí voy a lo que ha cambiado.

1. Ahora se entra por la pregunta, no por la norma

Es el cambio de fondo, y el que más se nota. Hasta ahora, para usar la aplicación tenías que saber ya qué norma buscabas. Eso funciona si sabes que la respuesta está en el artículo 52 del Decreto 57/2020. El problema es que casi nunca lo sabes: lo que tienes es una pregunta del tipo «¿qué tiene que llevar la PGA?» o «¿esto le toca a la jefatura de estudios o a la dirección?», y la respuesta está repartida entre la LOE, un decreto de 2020, las instrucciones de este curso y una orden de 2017. Hay dos apartados nuevos que van justo a eso.

Documentos de centro

Una ficha por cada documento que un conservatorio tiene que elaborar: proyecto educativo, programación general anual, memoria final de curso, programaciones didácticas, normas de organización y funcionamiento, plan de convivencia, plan de acción tutorial y Plan de Mejora. Cada ficha reúne todo lo que la normativa dice sobre ese documento, ordenado en cuatro bloques: marco estatal, normativa autonómica, este curso y cursos anteriores.

Rejilla de fichas del apartado Documentos de centro de Legis CPMDEM
Cada ficha dice de cuántos apartados y de cuántas normas se ha sacado.

Cada ficha abre diciendo cómo encaja con las demás: de qué documento forma parte, cuáles contiene y de cuál sale. La memoria sale de la PGA; la PGA contiene las programaciones didácticas, el plan de convivencia y el Plan de Mejora; y la concreción del currículo —el antiguo proyecto curricular— no es un documento aparte: se elabora dentro del proyecto educativo, aunque algunos artículos del Decreto 57/2020 lo sigan llamando por su nombre viejo.

Cabecera de la ficha del Proyecto Educativo de Centro con el bloque Como encaja

Órganos y cargos

Lo mismo, pero para las personas. Catorce fichas: dirección, vicedirección, jefatura de estudios, secretaría, vicesecretaría, equipo directivo, consejo escolar, claustro, comisión de coordinación pedagógica, departamentos, jefaturas de departamento, equipos docentes, tutoría y las ocho coordinaciones, cada una con su página.

Rejilla de fichas del apartado Órganos y cargos de Legis CPMDEM

Entre los dos apartados son 745 referencias a apartados concretos repartidas en 22 fichas. Y están elegidas a mano, una a una: para los cargos hubo que repasar 1.392 candidatos, porque el criterio no puede ser «aquí sale la palabra dirección» —sale más de trescientas veces en el corpus, casi siempre como firmante o destinataria— sino «aquí se le atribuye algo».

Y como no todo lo que menciona un documento lo regula, cada ficha cierra con la lista de lo que se ha quedado fuera y por qué, con un fragmento de cada texto descartado. Prefiero que la ausencia sea una decisión visible y no un olvido —y así, si crees que falta algo, puedes comprobar en dos clics si es que no está o es que lo descarté mal.

Desplegable Que se ha dejado fuera, y por que, al final de una ficha

Aquí tienes la ficha del proyecto educativo empotrada, para que la veas sin salir de esta página:

2. Las citas ya no son copias

Este cambio no se ve, pero es el que sostiene todo lo anterior. Antes, un cuaderno guardaba el texto del artículo que citaba: una fotocopia. Y una fotocopia envejece en silencio —la norma se modifica y el cuaderno sigue enseñando lo de antes tan tranquilo.

Ahora cada cita guarda la dirección del apartado —artículo 121, apartado 2; artículo 127, letra k— y el texto se saca de la ley al compilar el sitio. Consecuencia práctica: una cita no puede quedarse anticuada sin que se note. Y encima del texto aparece un aviso cuando lo citado ha cambiado desde la última revisión, cuando una norma posterior toca ese artículo, cuando la ley queda derogada o cuando vence el curso de una norma anual. Los fragmentos que tú mismo guardas en tu navegador también avisan.

Bloque Este curso de la ficha de la PGA, con el texto resuelto desde la norma

Que esto hacía falta lo demostró el propio cambio: al migrar las citas que ya había, aparecieron dos que llevaban tiempo sin decir lo que dicen hoy las leyes. Y de paso salieron a la luz defectos de datos que llevaban meses escondidos: 55 artículos con los apartados pegados en un solo párrafo, y cuatro cuya versión valenciana estaba truncada —entre ellos las funciones de la jefatura de estudios del Decreto 57/2020, que en valenciano se leían hasta la letra n y ahí se acababan.

3. Datos abiertos: la normativa como fuente de otras aplicaciones

Hay un apartado nuevo, Datos abiertos, que documenta los datos que este sitio publica en ficheros para que otras aplicaciones puedan leerlos en vez de copiarlos a mano cada año. Ahora mismo hay dos conjuntos: el calendario escolar (fechas de inicio y fin por enseñanzas, vacaciones, festivos autonómicos y fiestas locales de cada municipio) y las letras del sorteo público de admisión, con las que se ordena al alumnado en los desempates.

No hay servidor, ni claves, ni límites de uso: son ficheros JSON servidos por GitHub Pages. Y lo importante es que los datos no se teclean: se extraen del texto de las normas ya ingestadas. Las letras del sorteo, por ejemplo, se sacan de la resolución y se contrastan con las que reproduce la convocatoria anual de Música y Danza; si no coincidieran, la generación se detiene en vez de publicar un dato erróneo.

Pagina de Datos abiertos de Legis CPMDEM

Esto conecta el archivo legislativo con las otras herramientas que voy publicando por aquí —la de coordinación horaria, la de vacantes, TRIBUNATOR—: en vez de que cada una lleve sus fechas copiadas a mano, pueden beber todas de la misma fuente, que es la norma publicada.

4. De 57 a 75 normas

El corpus ha crecido en dieciocho normas. Las que más se van a agradecer estos días:

  • Instrucciones de inicio de curso 2026-2027, con lo que trae de nuevo respecto al curso pasado: formación en emergencias, coordinación horaria, prevención de riesgos laborales (adaptación de puestos, embarazo y lactancia, delegados de prevención) y medidas de emergencia.
  • Ley 20/2017, de tasas de la Generalitat, en texto consolidado. Trae por fin lo que cuesta cada trámite: las tarifas de matrícula por asignatura de las enseñanzas elementales y profesionales, con sus tres precios según se curse por primera, segunda o tercera vez.
  • Ley 5/2026, la ley de acompañamiento de este año, que reescribe artículos de la ley de tasas y del decreto de convivencia —con su selector de versiones, para poder ver qué decían antes.
  • Normativa de escuelas de música, que era la carencia que reconocía en la entrada de abril: el Decreto 2/2022 de escuelas de enseñanza artística no formal de Música y Artes Escénicas y la Ley 2/1998 de la Música. Con etiqueta de ámbito propia, para no confundirlas con las de conservatorio.
  • Calendario escolar 2026-2027, calendarios laborales de 2026 y 2027 y fiestas locales de todos los municipios.
  • Convocatorias: PIIE (proyectos de innovación e inclusión), PAF (formación permanente de centro), premios profesionales, obtención directa del certificado elemental.
  • Confort térmico y altas temperaturas: la Instrucción 1/2026 sobre equipos portátiles de aire acondicionado, la Instrucción 6/2023 y las instrucciones de junio sobre flexibilización horaria.
  • Y para los centros integrados: el Real Decreto 85/2007 de currículo de danza y un cuaderno nuevo que reúne simultaneidad, convalidaciones y correspondencia con la ESO.

5. La trastienda: lo que se ha arreglado

No todo son funciones nuevas. Buena parte del trabajo de estos meses ha sido descubrir que las cosas no estaban tan bien como yo creía:

  • El anexo III del Decreto 158/2007 —la relación numérica profesor/alumno de las enseñanzas profesionales de música— faltaba entero. Es la tabla de ratios a la que remiten cada año las instrucciones de inicio de curso. Del anexo II faltaban además los cuadros horarios de fagot, flauta travesera, flauta de pico y guitarra, y había dos cifras mal. Las 22 tablas cuadran ahora fila a fila con sus totales.
  • Las descargas en Markdown salían vacías o solo con los encabezados en 23 de las normas: el exportador tiraba el texto de títulos y capítulos, que es justo donde muchas normas lo guardan todo.
  • En móvil, 34 de las 165 páginas se salían de la pantalla. La culpa la tenían sobre todo las direcciones web largas metidas dentro del articulado.
  • Y las URLs del articulado tenían un problema sistemático: al extraer el texto del PDF, las direcciones partidas por el salto de línea perdían el guión o ganaban un espacio, y acababan en 404. Se han reparado 13, y ahora la validación del repositorio rechaza esos defectos antes de publicar.

De ahí salió también una función nueva: cada norma tiene ahora un bloque plegable con todos los enlaces que ella misma cita en su texto, con un nombre legible y un salto al apartado que los nombra.

Cabecera de una norma con el bloque Enlaces citados en el texto

Y cuando la norma publica un enlace equivocado y se sabe cuál era el bueno, el bloque lo marca como errata en la norma y ofrece la dirección correcta debajo, con una nota que explica el porqué. El articulado no se toca: sigue diciendo lo que publicó el DOGV. El primer caso anotado es una resolución de 2018 que te manda a www.aipd.es para consultar a la Agencia Española de Protección de Datos, que en realidad está en aepd.es. Lleva ocho años mal.

Y lo de hoy, 1 de septiembre

Volvamos al principio. Buena parte de la normativa de un conservatorio caduca: las instrucciones de inicio de curso valen un curso, las convocatorias valen una convocatoria. En las fichas, eso no lo separo yo a mano: cada norma anual lleva su fecha de caducidad, y la ficha decide sola si una cita va al bloque «este curso» o al histórico plegado.

Hoy, 1 de septiembre de 2026, caducan tres: las instrucciones de inicio de curso 2025-2026, la convocatoria de obtención directa y la de premios profesionales del curso pasado. Sus citas han bajado solas al histórico y las de 2026-2027 han ocupado su sitio, sin que yo tuviera que acordarme de nada. Es una tontería técnica y me hace una ilusión desproporcionada: es la diferencia entre una herramienta que hay que mantener y una que se mantiene.

Lo que sigue sin poder hacer

Igual que en abril: no hay servidor. Los fragmentos que guardes viven en tu navegador, así que no los verás desde otro ordenador. Montar eso significaría infraestructura, cuentas y un coste mensual constante, y complicaría muchísimo algo que ahora mismo es ligero y no depende de nadie. Como paliativo están la exportación en texto y en PDF, y los cuadernos «oficiales» que voy manteniendo yo: distribución horaria, órganos colegiados, evaluación y equipo docente, centros integrados y coordinación de enseñanzas, y unidades didácticas.

Tampoco está toda la normativa que quiero. Sigue faltando de escuelas de música —aunque ya hay bastante más que en abril— y las enseñanzas artísticas superiores no son prioridad por ahora.

La actualización sigue siendo curatorial: soy yo quien decide qué entra, quien revisa que el texto esté bien extraído y que las afectaciones entre normas cuadren. La IA hace el trabajo mecánico de meter el texto; la revisión es humana. Que es exactamente por lo que esta sección de arriba, la de «qué se ha arreglado», existe.

Si echas en falta una norma, ves un error, se te ocurre un cuaderno que merezca estar fijo, o quieres proponer una mejora: escríbeme y lo miro.

Y el recordatorio de siempre, que con más normas dentro vale más que nunca:

La información contenida en este sitio tiene carácter meramente informativo. Aunque se ha procurado garantizar la exactitud y actualización de los textos legislativos, pueden contener errores, omisiones o no reflejar las últimas modificaciones. El autor no se responsabiliza de los daños o perjuicios que pudieran derivarse del uso de esta información sin la debida verificación con las fuentes oficiales.

Empieza el curso

Si la aplicación te sirve, la mejor forma de apoyarla es usarla y compartirla con quien le pueda hacer falta —que en septiembre somos unos cuantos. El código sigue estando en GitHub, por si quieres mirarlo, proponer algo o adaptarlo.

Y si esta entrada y los proyectos que llevo a cabo te parecen interesantes:


José Luis Miralles Bono

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