Un alumno de 3.º de ESO gira un mando y suena un clave. Gira otro y entra una caja de ritmos. Los dos a la vez: un clave con caja de ritmos. La pregunta interesante no es si eso es bonito. Es esta otra: ¿se parece en algo al Barroco?

De Lyria ya hemos hablado aquí. En ChopIAn le pedimos nocturnos de Chopin a seis modelos; en ChopIAn II repetimos con Lyria; en Lyria RealTime me pregunté si la escucha se moría. La conclusión de aquellas pruebas cabe en una línea: producen audio verosímil, no música pensada. Esta entrada no va a desmentirla. Va de qué hacer con ella en un aula.
Un artículo que tiene razón
En junio de 2025, Adam Patrick Bell publicó en Action, Criticism, and Theory for Music Education un artículo titulado «Pedagogy of the Prompt: Music Education, Artificial Intelligence, and Big Tech Magic». Su tesis, resumida a lo bruto: estas herramientas traen incorporada una pedagogía, la pedagogía del prompt, que premia la eficiencia y el producto por encima del proceso y del aprendizaje musical.
- Google traslada al terreno musical el gesto que ya tenemos automatizado: buscar. Escribir en una caja y esperar resultados.
- Los sistemas de extremo a extremo, dice, minimizan la toma de decisiones musicales: producto sobre proceso.
- Los sesgos de los datos de entrenamiento se cuelan sin avisar, igual que en un buscador.
- Y un detalle que a mí me parece demoledor: Google no acompaña sus herramientas de ninguna propuesta pedagógica. Da por hecho que se transfiere sola.
Bell habla de la «conjura de los algoritmos», citando a Nagy y Neff: un diseño que sirve para «conceal design, create confusion around capabilities». Esconder el diseño, confundir sobre las capacidades, producir un efecto deslumbrante. Quien haya visto una clase entera con la boca abierta ante una canción generada en veinte segundos sabe de qué habla.
No vengo a rebatirlo. Creo que tiene razón. Pero de ahí no se sigue que haya que mantener estas herramientas fuera del aula, porque no están fuera de la vida de nuestro alumnado. Se sigue otra cosa: que si entran, tienen que entrar del lado del oído crítico, no del lado del atajo. La pregunta deja de ser «¿cómo hago música con la IA?» y pasa a ser «¿qué está haciendo exactamente esta máquina, y en qué se parece y en qué no a la música que estudiamos?».
La app: dieciséis mandos que son dieciséis periodos
Google publica en AI Studio unas aplicaciones de ejemplo. Una es PromptDJ MIDI: dieciséis mandos, cada uno con una descripción de estilo, que se mezclan en tiempo real mientras suena la música. Su lista de fábrica es de géneros de música electrónica. Pulsé Remix, que hace una copia tuya y te deja el código a la vista, y cambié esa lista por periodos de la historia de la música: del canto gregoriano al cine actual.


A partir de ahí fui pidiendo cambios en lenguaje natural al asistente de AI Studio, y el resultado tiene cuatro cosas que no estaban en el original.
Una línea del tiempo que se escucha
Un deslizador recorre de 1200 a nuestros días. Cada periodo tiene un año de referencia, y al moverse se reparten los pesos entre los vecinos: en 1937 suena Neoclasicismo al 51 %, Jazz de los años 20 al 27 % y Música concreta al 22 %, y la propia app lo escribe debajo del eje.

Hay un segundo repertorio, «Siglos XX y XXI», con otros dieciséis mandos: impresionismo, swing, música concreta, bebop, rock and roll, vanguardia serial, soul, punk, synth-pop, hip hop, techno, reggaetón y trap. Ahí cada década tiene su sitio y aparecen convivencias que en los libros van en capítulos separados: en 1958, Darmstadt y el rock and roll.
Modo a ciegas
La app elige dos o tres periodos al azar, los pone a sonar y esconde qué está sonando. Hay que señalar los mandos que uno cree reconocer, con un botón de pista que revela la década aproximada, y otro para revelar y contar aciertos. Después de revelar, cada periodo acertado se puede escuchar en solitario para comparar.

Los mandos del modelo, a la vista
Lyria RealTime acepta unos cuantos parámetros que normalmente quedan escondidos: tempo, tonalidad, densidad, brillo, «obediencia» al enunciado y modo de generación. Los he sacado a un panel, con su nombre técnico debajo, porque enseñarlos es el contenido: que se vea que detrás de la magia hay perillas.

Y un botón de grabar, para quedarse con lo que ha salido y poder analizarlo luego con calma.
Cómo está hecho, para quien quiera replicarlo
Todo es la aplicación PromptDJ MIDI de AI Studio, bifurcada con el botón Remix. El motor de audio y la conexión con Lyria RealTime están intactos: lo que cambia es la lista de mandos y la interfaz. Los cambios se los fui pidiendo al asistente en castellano, de uno en uno, escuchando entre medias.
El primer encargo, por ejemplo, fue este:
Sustituye la lista DEFAULT_PROMPTS por estos 16 periodos de la historia de la música, respetando el formato actual. El mando debe MOSTRAR la etiqueta (el periodo, en castellano) y ENVIAR al modelo la descripción (en inglés).
La primera versión de la línea del tiempo estaba mal repartida: el eje era lineal, así que los siglos XIX, XX y XXI se apelotonaban al final, y la campana que reparte los pesos era de treinta y cinco años fija para todos. Resultado: en 1946 sonaban nueve periodos a la vez y en 1700, uno solo. Se arregló dando el mismo espacio a cada periodo, haciendo que la anchura de cada campana dependa de la distancia a su vecino y limitando a tres los que pueden sonar a la vez.
Lo digo porque es la parte que más se parece a enseñar: la máquina escribe el código, pero hay que escuchar el resultado para saber que está mal.
Seis actividades para escuchar con criterio
1. ¿Se parece este barroco al Barroco?
- Se sube solo el mando «Barroco» y se escuchan dos minutos.
- Se escucha después un minueto real, del repertorio que estéis trabajando.
- Se contrastan cinco rasgos concretos: bajo continuo, jerarquía entre melodía y acompañamiento, tipo de cadencias, ornamentación y timbre de los instrumentos.
- Pregunta final, la que importa: ¿qué acierta y qué falta? ¿Y por qué justamente eso?
Mi apuesta: acierta el color (clave, cuerdas, una cierta textura) y falla la sintaxis (la conducción de voces, la cadencia que llega cuando tiene que llegar). Es decir, acierta lo que se puede estadísticamente promediar y falla lo que exige una decisión. Esa frase, dicha por un alumno después de escuchar, vale por tres temas de libro.
2. La historia no es un fundido cruzado
- Se recorre despacio el deslizador y se anota dónde «cambia» de verdad la música.
- Se compara con lo que dice el libro: ¿el Clasicismo empieza un día?
- Con el repertorio del siglo XX, buscar 1958: Darmstadt y el rock and roll, a la vez.
La app hace una transición suave porque es lo único que sabe hacer. La historia no. Esa diferencia es el contenido.
3. Mezclas imposibles
- Gregoriano y trap al máximo. Bebop y polifonía renacentista. Punk y clasicismo.
- ¿Qué elemento sobrevive a la mezcla: el ritmo, el timbre, la armonía?
- ¿Qué parte de un estilo es superficie, y qué parte es estructura?
4. A ciegas: ¿reconocemos el periodo o el cliché?
- Dos periodos sonando, hay que identificarlos.
- Tras revelar, escuchar cada uno en solitario y decir en qué se notaba.
- La trampa buena: casi siempre reconocemos el tópico (el clave, el fuzz, la caja de ritmos), no el periodo.
5. Las perillas de la máquina
- Bajar la «obediencia» y volver a subirla con el mismo enunciado.
- Subir el brillo en el impresionismo; subir la densidad en el minimalismo.
- Cambiar la tonalidad y el tempo, que obligan a reiniciar y suenan como un corte.
- Pregunta: ¿qué significa «obediencia» en música? ¿A quién obedece?
6. Lo que casi no está
- Escribir en un mando «dolçaina and tabal», o «cant valencià», y escuchar.
- Compararlo con lo que hace al pedirle techno.
- Conclusión que se oye, no se explica: los datos de entrenamiento tienen mucho de unas músicas y casi nada de otras.
Es el sesgo del que habla Bell, pero dicho por los altavoces del aula en treinta segundos.
Lo que esta app no arregla
- Sigue siendo pedagogía del prompt: se escribe algo y sale música. Cambiar la etiqueta de los mandos no cambia eso.
- Nadie toca un instrumento mientras la usa. Es una herramienta de escucha y análisis, no de interpretación.
- El modelo genera solo música instrumental y marca todo lo que produce con una señal inaudible (SynthID).
- No devuelve partitura, ni MIDI: no hay nada que corregir, solo algo que juzgar.
- Y consume de la cuota de quien la abre, que en un modelo experimental es limitada.
Busqué antes de ponerme, por si alguien había hecho este camino: no he encontrado ninguna experiencia de aula documentada con PromptDJ, ni ninguna bifurcación con intención educativa. Hay treinta y tantas copias del código en GitHub, todas técnicas. Si alguien conoce una, me interesa mucho.
Hazte la tuya
- Abre PromptDJ MIDI en AI Studio (con Chrome, que es donde funciona el MIDI del navegador).
- Pulsa Remix: se crea tu copia y el código pasa a ser editable.
- Pídele al asistente, en tu idioma, que cambie la lista de mandos por lo que quieras enseñar: periodos, texturas, familias de la orquesta, modos griegos.
- Si tienes un teclado o controlador MIDI, conéctalo antes de abrir la página: mezclar con las manos es otra cosa.
La documentación de Google para Lyria RealTime y su guía de enunciados explican qué acepta el modelo y con qué vocabulario. Merece la pena leerlas: media clase de esto consiste en entender que hay parámetros donde parecía haber magia.
El megaprompt, para replicarla entera
Compartir el código no comparte la cuota de nadie: cada copia funciona con la cuenta de quien la abre. Por eso, en lugar de publicar mi aplicación, dejo aquí el encargo completo. Se pega en el asistente de AI Studio después de pulsar Remix sobre PromptDJ MIDI, y reconstruye todo lo que se ve en las capturas: los periodos, la línea del tiempo, los dos repertorios, el modo a ciegas, los ajustes musicales y el botón de grabar. Si el asistente se atasca, se le pasan los apartados de uno en uno.
Megaprompt completo (pegar en AI Studio tras hacer Remix)
Convierte esta aplicación en «Aula de Música», una mesa de mezclas para escuchar y comparar periodos de la historia de la música. Mantén intactos el motor de audio (LiveMusicHelper) y la gestión MIDI (MidiDispatcher). Toda la interfaz en castellano. No añadas librerías nuevas. Al terminar cada parte, dime qué archivos has tocado. 1. MANDOS COMO PERIODOS. Añade a la interfaz Prompt un campo "label" y otro "year". El mando muestra "label" (el periodo, en castellano) y envía al modelo "text" (la descripción, en inglés). Si alguien edita un mando, lo que escriba pasa a ser a la vez label y text. Sustituye la lista por estos dieciséis, con su año de referencia y su descripción: Canto gregoriano 1200 wordless male choir in unison, stone church reverb, no beat; Polifonía renacentista 1550 viol consort and lute, modal counterpoint; Barroco 1700 harpsichord and string orchestra, basso continuo, counterpoint; Clasicismo 1780 string quartet and fortepiano, Alberti bass, clear phrasing; Romanticismo 1850 romantic orchestral score, lush strings, french horn, rubato; Nacionalismos 1880 late romantic orchestra, folk dance rhythms, modal melodies; Impresionismo 1900 impressionist piano and harp, whole tone colours, dreamy; Expresionismo 1915 atonal chamber ensemble, dissonant intervals, ominous; Jazz de los años 20 1925 hot jazz, ragtime piano, muted trumpet, banjo; Neoclasicismo 1930 neoclassical chamber orchestra, dry articulation, motoric; Música concreta 1950 musique concrete, tape loops, found sounds, noise; Vanguardia serial 1955 avant garde serial music, pointillistic, unsettling; Rock psicodélico 1968 sixties psychedelic rock, fuzz guitar, hammond organ; Minimalismo 1975 minimalist, interlocking patterns, marimba, pulsing strings; Techno 1995 minimal techno, deep bass, sparse percussion, hypnotic groove; Cine actual 2020 hybrid orchestra and synths, big percussion, triumphant. Dales colores en gradación cronológica, de cálidos y apagados a fríos y saturados, para que el fondo dibuje una línea del tiempo. Al abrir, arranca con Barroco a 1.0 y Minimalismo a 0.6. Al pasar el ratón por un mando, muestra en un tooltip la descripción en inglés que se envía al modelo. 2. LÍNEA DEL TIEMPO. Un interruptor activa el modo. Un deslizador recorre los periodos dando el mismo espacio a cada uno (posición de 0 a 15 con decimales), no los años de forma lineal; el año se interpola entre el periodo anterior y el siguiente y se muestra grande. La anchura de la campana que reparte los pesos es la mitad de la distancia al periodo vecino más cercano, con un mínimo de 12 y un máximo de 120 años. Solo pueden sonar los tres periodos con más peso; el resto a cero. Normaliza para que el mayor sea 1.0 y descarta todo lo que quede por debajo de 0.05. Los mandos se mueven en pantalla acompañando al deslizador. Bajo el eje, marcas con el nombre de cada periodo en su posición. La etiqueta del periodo dominante va a la izquierda de la barra. Debajo del eje, la mezcla en texto y en porcentaje sobre el total, por ejemplo: Neoclasicismo 51 por ciento, Jazz de los años 20 27 por ciento, Música concreta 22 por ciento. Reutiliza setWeightedPrompts, que ya está limitada a un envío cada 200 ms. 3. REPERTORIOS. Un selector con dos conjuntos de dieciséis mandos: «Historia general» (el anterior) y «Siglos XX y XXI». Al cambiar se sustituyen etiqueta, texto, color y año, manteniendo el mismo CC de MIDI por posición y sin cortar el audio si está sonando. El segundo conjunto: Impresionismo 1900 impressionist orchestra, whole tone colours, harp and flutes, dreamy; Expresionismo 1912 atonal chamber ensemble, dissonant intervals, sparse, ominous; Jazz de Nueva Orleans 1925 hot jazz, collective improvisation, muted trumpet, banjo; Swing 1935 big band swing, brass section, walking bass, upbeat; Música concreta 1945 musique concrete, tape loops, found sounds, noise; Bebop 1950 bebop jazz, fast walking bass, brushed drums, saxophone solo; Rock and roll 1956 fifties rock and roll, twangy electric guitar, upright bass, backbeat; Vanguardia serial 1958 avant garde serial music, pointillistic, extended techniques; Soul 1965 sixties soul, hammond organ, horn section, groovy; Rock psicodélico 1968 psychedelic rock, fuzz guitar, sitar, swirling reverb; Minimalismo 1975 minimalist, interlocking patterns, marimba, pulsing strings; Punk 1977 punk rock, distorted power chords, fast drums, raw; Synth-pop 1983 eighties synth pop, analog synth pads, drum machine, neon; Hip hop 1990 boom bap hip hop, dusty samples, vinyl crackle, 808 drums; Techno 1995 minimal techno, deep bass, hypnotic groove; Reggaetón y trap 2015 reggaeton dembow rhythm with trap hi hats and heavy sub bass. 4. MODO A CIEGAS. Un botón lo activa y otro devuelve al modo normal. La aplicación elige al azar dos o tres periodos, con pesos entre 0.5 y 1.0, y empieza a sonar. Los nombres de los mandos se siguen leyendo (hacen falta para jugar), pero los mandos se muestran en gris y sin anillo, de modo que no se ve cuáles suenan, y no se puede editar su texto. El usuario marca los que cree que están sonando y el marcado se resalta con un borde, sin cambiar el peso. Hay un selector de dificultad (dos o tres periodos), un botón de pista que revela solo la década aproximada de uno de ellos, un botón de revelar que señala aciertos y fallos con un resumen del tipo «2 de 3», y otro de otra ronda. Tras revelar, cada periodo acertado muestra un botón para escucharlo en solitario mientras se mantiene pulsado: ese mando a 1.0 y los demás a 0, y al soltar vuelve la mezcla de la ronda. 5. AJUSTES MUSICALES. Un panel lateral deslizable a la derecha, que no tape los mandos, con los parámetros que acepta Lyria RealTime: Tempo (60 a 200), Tonalidad (las doce parejas de relativos más «que decida el modelo»), Densidad (0 a 1), Brillo (0 a 1), Obediencia (0 a 6, por defecto 4) y Modo de generación (Quality, Diversity, Vocalization). Debajo de cada control, en pequeño, su nombre técnico: bpm, scale, density, brightness, guidance, musicGenerationMode. Añade a LiveMusicHelper un método que envíe la configuración con setMusicGenerationConfig, mandando siempre la configuración completa, porque los campos que no se envían vuelven a su valor por defecto. El tempo y la tonalidad solo se aplican al pulsar un botón, que además reinicia el contexto de la sesión y avisa de que se oirá un corte; los demás se aplican al instante. Un botón deja todo en «que decida el modelo». 6. GRABAR. Un botón en la barra superior. Al pulsarlo empieza a grabar el audio que suena y se pone en rojo con el tiempo transcurrido; al volver a pulsarlo, se detiene y el archivo se descarga automáticamente, sin diálogos. Usa MediaRecorder conectando un MediaStreamAudioDestinationNode al nodo de salida que ya existe, sin alterar la reproducción. El nombre del archivo incluye la fecha y los periodos con más peso. Si no suena nada, avisa de que primero hay que dar al play. 7. REINICIAR. Un botón que devuelve todos los mandos al estado inicial del repertorio activo y sale de cualquier modo.
Tres avisos para quien lo use: el modelo genera solo música instrumental y marca el audio con SynthID; cambiar el tempo o la tonalidad obliga a reiniciar el contexto y suena un corte; y conviene leer el código que devuelve el asistente, que para eso está a la vista.
Domar lo indomable
Soy consciente de lo que estamos haciendo: intentar domar algo que no se deja domar, y que además está diseñado para que no haga falta. Pero es el tiempo que nos ha tocado vivir. Nuestro alumnado se va a encontrar estas herramientas, y se las va a encontrar sin manual y sin pedagogía. Si en clase solo aparecen como truco de magia, el truco gana. Si aparecen como objeto de análisis —esto es lo que hace, esto es lo que no, y esto es por qué—, entonces seguimos enseñando a escuchar, que es lo nuestro.
Bell tiene razón en el diagnóstico. Precisamente por eso no podemos dejar la herramienta en manos de quien solo quiere enseñarnos a pedirle cosas.
Nota de transparencia: la app se ha construido conversando con la IA de AI Studio, y este texto lo he redactado con la ayuda de Claude, a partir de mis pruebas, mis capturas y mis decisiones. Las escuchas, los juicios musicales y los errores son míos.


Deja un comentario