El siguiente post es una experimento realizado para la asignatura de Ética y Estética del Arte Sonoro del Máster de Arte Sonoro de la Universidad de Barcelona.
Susana Jimenez Carmona in memoriam
El Plan
En este trabajo-experimento, vamos a recrear artificialmente1a tres personajes históricos del mítico Cabaret Voltaire, para volverlos a hacer interactuar entre ellos. El proceso para ello ha tenido varias fases.
- Se ha seleccionado a tres de los personajes fundadores del Dadaismo: Hugo Ball, Tristan Tzara y Richard Huelsenbeck; que destacan por ciertas diferencias aspiracionales con respecto a lo Dada entre ellos.
- Se ha realizado un proceso de exploración de textos de y sobre ellos2; para conocer – antes de realizar ninguna artificiosidad – su contexto particular y pensamientos. De forma que posteriormente se pueda comprobar la coincidencia o no con los resultados obtenidos.
- Se han definido una serie de manifiestos escritos por ellos 3 como base del texto utilizado para entrenar a diferentes IAs personalizadas 4.
Las dudas previas
Pero antes de exponer el experimento, conviene detenernos a reflexionar sobre las implicaciones que tiene realizarlo.
¿Es coherente con la perspectiva dadaista dónde se valoraba profundamente la autenticidad y originalidad, recrear estas personalidades; o por contra se puede interpretar como un simulacro que los despoja de su esencia y conexión con la experiencia humana?
Las experiencias del Cabaret Voltaire llegaron a ser lo que fueron, dado que no eran artistas encerrados en su estudio, preparando sus «obras cerradas» para posteriormente presentarlas al mundo o la posteridad como ente abstracto, sino que tenían la convicción de que debían provocar a los seres humanos de carne y hueso que las presenciaran noche tras noche. Las ideas de posteridad llegaron tiempo después.
¿Es acaso una afiliación más bien futurista que dadaista poner en la centralidad del experimento a la máquina?
El rechazo a las máquinas -y a la racionalidad-, estaba muy patente en los dadaistas, vistos los resultados que de ello se había derivado en la sociedad y la, entonces, Gran Guerra.
Habría que diezmar las máquinas, en lugar de a los hombres 5
¿Es ético recrear digitalmente la personalidad y el trabajo de artistas fallecidos sin su consentimiento? ¿Podría esta recreación considerarse una forma de apropiación indebida o incluso de falsificación?
En un momento actualmente convulso con respecto a los derechos de autor y cómo han sido «entrenadas» las inteligencias artificiales generativas, conviene que tengamos en cuenta este aspecto, motivo por el cual solo se han utilizado manifiestos difundidos públicamente.
¿Puede lo impredecible encapsularse en un algoritmo basado en lo predecible?
Ciertamente, la respuesta es no, por ahora…
Cabaret volt·AI·re
Al principio de este post se puede encontrar la conversación completa realizada entre los tres personajes, sus creaciones, así como la performance final de Hugo Ball:
Al hilo de la conversación anterior, analicemos desde un punto de vista crítico los temas abordados y señalemos especialmente aquellos puntos dónde las Inteligencias Artificiales quizá han sido demasiado condescendientes y complacientes, buscando posibles acuerdos que desdibujen las posturas reales de cada uno de nuestros personajes; que, en algunos casos, fueron insalvables y condujeron a divergencias significativas dentro del movimiento.
Hugo Ball
Hugo Ball, concibió el Dadaísmo como una reacción visceral contra la barbarie de la Primera Guerra Mundial y la cultura que la había hecho posible. Ball buscaba una renovación espiritual a través del arte, una ruptura con el pasado y las convenciones culturales que habían llevado a la sociedad a la guerra. Sin embargo, la descripción de Ball sobre Dada como el «caos del que puede surgir la forma» y su énfasis en la negación, aunque capturan la esencia disruptiva del movimiento, no abordan completamente su profunda desilusión con el potencial del arte para efectuar cambio social hacia el final de su participación en Dada. Ball eventualmente se distanció del movimiento, desilusionado por su creciente énfasis en la provocación por la provocación misma, sin el sustento espiritual que él había buscado.
Tristan Tzara
Tristan Tzara, enfatizó el aspecto provocador y la naturaleza antiarte del movimiento. Aunque su descripción de Dada como una «actitud de rebelión y libertad» refleja su enfoque en desmantelar las estructuras del arte y la cultura, simplifica la complejidad y las contradicciones internas del movimiento. Tzara promovió el Dadaísmo como una fuerza desestabilizadora, pero su tendencia hacia el espectáculo y la provocación a menudo chocaba con las visiones más introspectivas y filosóficas de otros miembros. Este enfoque en la provocación y la negación por sí mismas se convirtió en un punto de fricción, especialmente con aquellos que buscaban en Dada un propósito más constructivo o una renovación cultural más profunda, por lo que el acuerdo al que llega con las otras IAs es poco creíble.
Richard Huelsenbeck
Richard Huelsenbeck llevó el Dadaísmo de Zúrich a Berlín y enfatizó su potencial como herramienta de crítica social y política. Su visión de Dada destacó la importancia de la agitación y la confrontación como medios para criticar y desafiar el status quo. Aunque esta perspectiva subraya el compromiso del Dadaísmo berlinés con cuestiones políticas y sociales, contrasta con las inclinaciones más literarias y apolíticas de Tzara y la búsqueda de Ball de un arte que trascendiera la política. El enfoque directamente político de Huelsenbeck no siempre resonó bien con otros dadaístas que veían el movimiento como una expresión de libertad artística y protesta contra la lógica racional, más que como un vehículo para el activismo político específico. De nuevo, la IA presenta un falso acuerdo que reviste como de complementario.
La discrepancia entre la visión espiritual y artísticamente revolucionaria de Ball, el enfoque provocativo y anti-institucional de Tzara, y el activismo político de Huelsenbeck refleja la dificultad de mantener un movimiento cohesivo basado en el rechazo de las convenciones y la celebración del caos. Estas tensiones, lejos de ser meras diferencias de opinión, señalan las fracturas fundamentales dentro del Dadaísmo que, eventualmente, llevaron a su disolución como movimiento coherente.
Analicemos ahora las obras de arte propuestas.
Arte Digital Efímero

La idea de una obra de arte digital que se autodestruye tras ser vista es profundamente dadaísta en su efímera provocación contra la permanencia tradicional del arte y la obsesión por la conservación. Este concepto refleja la naturaleza transitoria de la existencia y critica la cultura de consumo rápido que domina nuestra relación con el arte en la era digital. Al igual que las actuaciones del Cabaret Voltaire, que solo podían ser experimentadas en el momento, este arte efímero desafía las expectativas del espectador y subvierte las normas del mercado del arte, recordándonos la importancia de la experiencia inmediata y la impermanencia. No obstante, la estética, pese a intentar cierta idea de collage y aglomeración, está bastante lejos de ser Dada.
Campaña Política Ficticia

La intervención de la «Campaña para la Presidencia de Ninguna Parte» ilustra la predilección dadaísta por lo absurdo y lo surreal, utilizando el humor y la sátira para criticar el espectáculo de la política contemporánea. Este proyecto refleja cómo el Dadaísmo utilizaba la parodia y la burla para desestabilizar las narrativas dominantes y cuestionar la autoridad. Al inventar una campaña para un país inexistente, el proyecto no solo ridiculiza el absurdo de muchas promesas políticas, sino que también pone de relieve la alienación del individuo en el proceso político, una preocupación central del Dadaísmo frente a la crisis social y política de su tiempo. En este caso, visualmente apreciamos cierto retrofuturismo/steampunk-noir.
El Bosque Invertido

El «Bosque Invertido» aborda la crisis medioambiental con una crítica visual directa y poética. Este concepto invierte literalmente nuestra percepción del mundo natural, creando un poderoso símbolo del desequilibrio ecológico y la desconexión humana de la naturaleza. Al presentar los árboles con las raíces al aire, la obra habla del desarraigo y la inversión de los valores que el Dadaísmo veía en la sociedad contemporánea. Esta propuesta resuena con la tendencia dadaísta hacia la utilización del arte como una forma de protesta social, utilizando el shock visual y el absurdo para provocar reflexión y debate. Ahora bien, el resultado visual parece inspirado en cartelería de películas de ciencia ficción de la última década.
Coda
Aunque en un primer intento no conseguimos solo una tímida poesía con pequeñas intersecciones fonéticas que recuerdan a algunos de los poemas con los que «alimentamos» a la IA de Hugo Ball, en un segundo intento ya conseguimos algo más interesante, pero sin una cohesión sonora (como si mezclara estilos de diferentes poemas, más que crear un «hilo fonético conductor» y explorarlo). No obstante, parece que no hay mejor despedida de este experimento que los versos finales que aparecen casi como una revelación mística del propio Ball:
La invención de sonidos,
en la cúspide del absurdo,
celebra la libertad del lenguaje,
despojado de significado,
pero lleno de vida.
Un eco que resuena
más allá de la comprensión,
donde el sentido se pierde,
para encontrar la pura expresión.
@Hugo Ball GTP Dadaism Chatbot
Bibliografía
Ball, Hugo. La huida del tiempo. 1. Aufl. El Acantilado 108. Barcelona: Acantilado, 2005.
Ball, Hugo, Hermann Hesse, Germán Cano, y Hugo Ball. Crítica de la inteligencia alemana. 1. Aufl. Colección Entrelíneas. Madrid: Capitán Swing Libros, 2011.
Hentea, Marius, y Tristan Tzara. TaTa Dada: The Real Life and Celestial Adventures of Tristan Tzara. Cambridge, Mass.: The MIT Press, 2014.
Huelsenbeck, Richard. Memoirs of a Dada Drummer. The Documents of Twentieth-Century Art. Berkeley: University of California Press, 1991.
Tzara, Tristán. El Surrealismo de Hoy. Ediciones Godot, 2014.
- Obviamos el vocablo inteligencia conscientemente del binomio Inteligencia Artificial, ya que la recreación que vamos a conseguir, sin duda será artificial, pero dudamos realmente de que sea inteligente.
- A saber. De Hugo Ball, empezamos con una lectura completa de La huida del tiempo, 1. Aufl, El Acantilado 108 (Barcelona: Acantilado, 2005). Y algo más parcial de Crítica de la inteligencia alemana, 1. Aufl, Colección Entrelíneas (Madrid: Capitán Swing Libros, 2011). De Tristan Tzara nos enfocamos en algunos capítulos de Marius Hentea y Tristan Tzara, TaTa Dada: The Real Life and Celestial Adventures of Tristan Tzara(Cambridge, Mass.: The MIT Press, 2014); Tristán. Tzara, El Surrealismo de Hoy (Ediciones Godot, 2014). De Richard Huelsenbeck Memoirs of a Dada Drummer, The Documents of Twentieth-Century Art (Berkeley: University of California Press, 1991).
- A saber. Ein literarisches Manifest para Hugo Ball y Richard Huelselbeck, Eröffnungs-Manifest para completar a Hugo Ball. Para completar Richard Huelselbeck: Erklärung y Erste Dadarede in Deutschland. Para Tristan Tzara: Le Manifeste de M. Antipyrine, Manifeste Dada 1918 y Le Manifeste de M. AA l’Antiphilosophe. Adicionalmente se han añadido algunas poesías fonéticas de Hugo Ball para crear una performance final: Karawane, Wolken, Ein Stern und sieben kazamogipuffel, brulba dori, Verse ohne Worte, bfirr, Seepferdchen und Flugfische, Gadji beri bimba.
- Aquí se encuentran los links, y pueden ser usadas por cualquier con acceso a la GPT Store. Hugo Ball GPT Dadaism Chatbot (https://chat.openai.com/g/g-M6y6Twecp-hugo-ball-gpt-dadaism-chatbot), Tristan Tzara GPT Dadaism Chatbot (https://chat.openai.com/g/g-8TFreiqqZ-tristan-tzara-gpt-dadaism-chatbot) y Richard Huelsenbeck GPT Dadaism Chatbot (https://chat.openai.com/g/g-HkF53ASDE-richard-huelsenbeck-gpt-dadaism-chatbot).
- Ball, La huida del tiempo.


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